Sobre la historia de la manzanilla se dice que en la antigüedad los germanos se la ofrecían al Dios Baldur y su recogida era el día de San Juan, que corresponde con la festividad de este Dios.
Especie sobre todo europea, asiática y norteamericana, la encontramos en las orillas de los caminos, campos, sitios abandonados etc…
Ampliamente cultivada y mejorada por sus potentes virtudes medicinales, muy conocida y apreciada en la cultura popular. Se podría decir que una de las más populares por sus grandes beneficios en la salud.
La cabeza de la manzanilla tiene un efecto antiinflamatorio, desinfectante y diaforético (ayuda en la sudoración), además de calmante y antiespasmódica, especialmente en la medicina natural infantil se emplea para problemas digestivos como vómitos, dolor de estómago, les ayuda a aliviar la tos.

En el caso de su acción desinfectante es muy útil en casos de inflamación de las vías urinarias, para curar forúnculos, hemorroides, abscesos, aplicada en baños de asiento o compresas en el caso de la piel, para acné o heridas de difícil curación. Puede ser presentada de diferentes formas a la hora de su utilización, en tintura, extracto fluido, etc., de forma muy sencilla pueden ser utilizadas las flores de manzanilla al natural.
Seguro que hay muchas otras propiedades no descritas, pero queda claro que la manzanilla es uno de esos regalos maravillosos que nos otorga la madre tierra para que de forma natural podamos aliviar o curar.
Con un característico aroma, suele ser tomada en forma de infusión, una de las mejores formas de absorber sus propiedades, aunque también puede ser utilizada de manera tópica para tratar afecciones en la piel. La forma de preparar la infusión de manzanilla es muy sencilla, sólo hay que añadir las flores secas en agua caliente y dejar reposar durante unos minutos.
La manzanilla se ha utilizado tradicionalmente para una variedad de fines medicinales. Todo gracias a sus compuestos, entre los que destacan los terpenos, flavonoides y cumarinas, que poseen propiedades farmacológicas importantes. Entre ellas, destacan sus propiedades diuréticas, antiinflamatorias, digestivas, antisépticas y calmantes que hacen que la manzanilla ayude a combatir enfermedades y dolencias como,

Insomnio: la manzanilla tiene efectos calmantes en el organismo, es uno de los mejores aliados para relajarse y conciliar el sueño. Favorece la relajación muscular, si se toma un rato antes de irse a dormir, ayuda a combatir el insomnio.
Hipercolesterolemia: Ayuda a controlar los niveles de colesterol. Los expertos recomiendan tomar una taza al día para reducir el hipercolesterolemia. Contiene colina, un componente que ayuda a eliminar las grasas en la sangre.
Estrés y Ansiedad: Esta infusión es utilizada para combatir el estrés y la ansiedad por su efecto calmante.
Glucosa alta: Ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Retención de líquidos: la manzanilla es diurética por lo que ayuda a eliminar los líquidos retenidos en el organismo, evitando la sensación de hinchazón.
Trastornos digestivos: La infusión de manzanilla puede aliviar los cólicos estomacales, vómitos, los gases, náuseas, gastritis y la indigestión. Es eficaz para luchar contra el estreñimiento.
Halitosis: Ayuda a combatir el mal aliento ya que tiene beneficios gastrointestinales y ayuda a eliminar las bacterias que se producen en la boca.
La manzanilla usada de manera tópica tiene numerosos beneficios para la piel. La suaviza, calma y ayuda a acelerar la regeneración celular, limpia e hidrata y actúa como desinflamante.